Novela "Obra maestra" de Juan Tallón. Ideal para los que visitan la exposición ARCO
Leyendo una entrevista de Juan Tallón en la web de Jot down, que en inglés es anotar, me cautivó el pasaje en que la entrevistadora, o entrevistador le pregunta por el humor. Y Tallón contesta como filósofo que es,-estudió filosofía a pesar de que quería ser escritor y que trabajó de periodista-, que no se suele tomar las cosas demasiado en serio, y por eso habla del concepto de marco refiriéndose a que todos conformamos nuestra forma de actuar en el mundo como dentro de unos límites (el marco) que están de acuerdo con la autofilosofía que tenemos, primero de nosotros mismos y, segundo de lo que nos rodea.Yo el humor lo veo como algo necesario para el buen discurrir de mi actividad mental, como un kit de herramientas anti-obsesiones. La entrevista a la que me refiero la disfruté mucho al leerla porque me siento muy identificado con Tallón, lo que más me gustan son los libros y la filosofía a parte de dibujar. No hago nada bien pero eso no importa, lo importante es poner interés en algo concreto, y para mí son esas tres cosas. Cayó en mis manos de casualidad – porque la leímos en el club de lectura al que voy- “Obra maestra” y al principio de leerla pensé que era absurdo el pretender hacer una novela policiáca de la desaparición de una escultura. Después pensé que le sobraban páginas, y también que ya dejando aparte lo del tipo de novela, que no le veía intríngulis para un libro la desaparición de una obra de arte.
Pero, al final me acabó encantando y la devoré con auténtica fruición. Otro aspecto relevante de la entrevista es cuando Juan Tallón constata que últimamente se está perdiendo el interés y desprestigiando la ficción en favor de la realidad, hay novelas negras “true crime”, los escritores noveles comienzan con una autobiografía más o menos edulcorada, … en fin, que lo de saber escribir ya no es tanto tener una fantasía desbordante sino saber enganchar. Lo digo porque yo creo que los lectores en general en las novelas se valora más lo novedoso más que el que el autor se sepa el diccionario Anaya de memoria. Un lenguaje correcto te sirve para sacar un diez en comentario de texto en la selectividad pero, … bueno, aún así entra en juego el juicio del pensamiento filosófico, pero a lo que voy: a mí me gustaría mucho ser escritor pero, aunque en selectividad saqué un diez en la prueba de comentario de texto, lo de cautivar al lector se me resiste. En periodismo es lo de hacerse las preguntas ¿qué? ¿dónde? ¿cuándo? … pero el hechizo de la literatura es otro cantar.
Relacionado con esto voy a comentar lo que me pareció Obra maestra sin hacer espoiler.
Es una novela que una vez que llegas a la mitad la lees rapidísimo pues no quieres parar. No hay capítulos, hay cuatro partes y todo son intervenciones de distintos personajes poniéndoles la fecha del momento en el que hablan y a lo que se dedican.Después de haber leído el libro estimo que fue el modo más acertado de presentar la historia.
Tiene similitudes con las obras “Verano “ de Coetzee y “Océano y noche” de Raquel Taranilla. Destaco el testimonio de un jubilado en el 2006 que, para mí es el que más aporta en cuanto a calidad literaria, incluso más que en el caso de la inspectora de policía nacional de la brigada de patrimonio. Esto se debe a que hay un cierto desfase o desajuste en la linealidad del argumento, pues se intenta llenar más que intentar poner lo estrictamente necesario.
Una cita memorable dentro del libro es la de la hija del empresario Macarrón, el dueño de la empresa que se encargó de custodiar la escultura de Richard Serra.
Es, sintetizando, una excelente obra que te acerca al mundo del arte y que, para gente neófita te adentra en las interrogantes que todos nos hemos formulado alguna vez como lo de la expresión “mi hijo de dos años hace pintura abstracta … como los cuadros de Joan Miró!! o en el terreno literario quiénes comprenden realmente la poesía, todos los libros de poesía?? Es decir que te resuelve todas estas dudas pero en el terreno de la escultura, y ojo! En figuras colosales de acero corten, fabricadas en acerías de mecánica industrial.
Un buen epílogo a la lectura de este libro es el leer sobre arte abstracto o sobre la corriente del minimalísmo.
Yo, personalmente, en escultura llegué a un diez en modelado de barro, pero para de contar. Al hacer la escultura de una mano, con aires de Rodin, usando mi mano izquierda de molde mientras iba construyendo la escultura.
No obstante, es en conclusión final una obra que todo amante de la feria ARCO de Madrid debería leer. Igual que con el estreno reciente de la película “Valor sentimental” para los amantes de la interpretación teatral o los grupos amateurs de teatro.
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