Diferencias entre Domingo Villar ( El último barco ) y Lawrence Durrell ( Justine. El cuarteto de Alejandría )

Leo Caldas tiene todo el protagonismo. Los demás personajes tienen espacio en función de la resolución del caso policial. Casi maniqueísmo. No se profundiza en el interior de los personajes. Las expectativas son la recreación de la investigación y el deseo de hallar una explicación. No hay citas intercaladas ni filosofía de por medio. Las ciudades no son un personaje. Hay mucho más diálogos y menos descripciones. Lo único que el lector ha de adivinar es la resolución del caso. Lenguaje poético y con cultismos y enrevesado en Durrell. Se habla del espíritu en muchos casos. Personajes muy poliédricos. Nada de maniqueísmo. Cuesta de seguir. Se intercalan libros que leen y escriben los protagonistas. Las emociones y sentimientos son un universo. Hay objetivo final y no lo hay. Ambigüedad de final. Cada frase expresa un sinfín de cosas. En definitiva, con Domingo Villar ves la realidad desde un punto de vista objetivo y con Durrell es la fascinación de lo subjetivo Leo los casos de Leo Caldas y echo en falta la emoción y enganche en cada página. Vázquez Montalbán te producía el éxtasis con los párrafos dedicados a la gastronomía y al turismo. Con Villar estamos ante un descafeinado que hace aguas por la excesiva duración. Vamos a encomendarnos a la virgen de la Esperanza y esperemos que el leer O último barco hasta el final de sus frutos. Eduardo Mendoza, El misterio de la cripta embrujada. A memoria da choiva. Torcuato Luca de Tena. Según mi opinión El misterio de la cripta embrujada, de Eduardo Mendoza le da cien vueltas a la novela de Domingo Villar. No obstante el personaje de Rafael Estévez está muy bien. Pero el uso, florituras con el lenguaje que hace Mendoza le falta a Villar. Otra novela policiaca de factura perfecta para mí es A memoria da choiva, de Pedro Feijoo. Y otro referente de este género: Los renglones torcidos de Dios, del gran Torcuato Luca de Tena. Villar ejerce en esta tercera novela la sobriedad y la austeridad. Ollos de auga está mucho mejor. Y su cima la alcanzó con A praia dos afogados. En esta última obra la calidad mengua. Aunque la obra prima en el género policíaco, que de momento leí dos veces es El nombre de la rosa, de Umberto Eco. No obstante, hay que decir en favor de Domingo Villar que en la novela citada trata temas como el sentido cívico en la sociedad, el amor paterno-materno-filial, la mendicidad y sus causas, la tierra y la cultura gallegas, el derecho a tomar caminos diferentes en la vida, a empezar de cero, la apariencia en la sociedad, el ser diferente, la tolerancia, el mal, y los límites de la privacidad.

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